Casi la mitad de los estados de EE. UU. han declarado emergencia mientras los funcionarios advierten sobre “condiciones potencialmente mortales” que podrían afectar a 180 millones de personas.
“Es una especie de asedio ártico”: la potente tormenta de nieve en EE.UU. deja al menos 14 muertos y mantiene 800.000 hogares sin electricidad